Las instituciones actuales están en un proceso de transformación constante, dependiendo de las necesidades, intereses y los contextos sociales históricos donde se ven inmersas las generaciones de jóvenes que están transitando su proceso de formación. Si entendemos a estas como diferentes, también tenemos que pensar en un club, selección o Asociación como algo resiliente.
Al pensar cómo debe ser nuestra función como dirigentes para buscar el éxito en cada ámbito, primero pienso que debemos corrernos del como “debe ser” o lo que está escrito en un papel ya que eso muchas veces no tiene nada que ver con lo que está pasando en la práctica, y empezar a ver las realidades que se plantean en el diario de las instituciones que son las que componen nuestra asociación.
Como dirigentes debemos poder tener una mirada más integral pensando en el momento que está sucediendo y preguntarnos con esto que está pasando hoy: ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo podemos hacer para buscar la mejor versión posible de cada institución?
Poder pensar en estructura sólida, con las bases organizadas va a hacer que cada agente que componga ese lugar se dedique solamente a jerarquizar su función en cuestión, por ejemplo, el entrenador de básquet se debería encargar de enseñarle el deporte a los jóvenes, no la organización de la instituciones o los jugadores entrenarse y mejorar, para eso tenemos que estar organizados como dirigentes.
Dentro de la asociación cada club tiene puntos de vista diferentes, entonces al pensar la práctica para todos iguales o un tipo de institución única no sería lo más útil para todos ya que cada club está pasando un momento diferente; tratamos de buscar la intervención en el dialogo mediante las asambleas, reuniones, etc para poder ayudar lo que esté a nuestro alcance, también estamos acercándonos a los clubes para hacer un relevamiento del estado de los mismas y así también ver como poder ayudar.
Para finalizar pienso que el éxito en los clubes y de la asociación, debe estar en poder visualizar las fortalezas/debilidades de cada institución, distintas y únicas, para poder mejorar las estructuras; y por otro lado debemos repensarnos como dirigentes constantemente, buscar reinventarse con nuevas propuestas con modelos innovadores ya que los integrantes no son los mismos que los de una década atrás, ni los del presente tendrán las mismas motivaciones que los del futuro, mientras se busque reflexionar en una mirada crítica pero positiva entonces las instituciones estarán más cerca de su mejor versión posible.