Los extraordinarios resultados del Seleccionado Argentino de Básquetbol han provocado que todos hablen de virtudes de equipos relacionadas con valores como: la solidaridad, el sacrificio, el coraje, la perseverancia y el desarrollo del talento. 


Todos estos valores comenzaron a ser forjados de niños en cada uno de los clubes donde los jugadores comenzaron sus vidas deportivas. Porque los clubes son fundamentalmente eso: lugares de educación, de contención, de esparcimiento y de generación de futuros deportistas.


Es obligación de los políticos lograr las partidas presupuestarias necesarias que hoy no existen, para que los clubes puedan seguir conteniendo y educando a cientos de miles de jóvenes en todos los rincones de nuestro país. 


El 0,1 por ciento de los miles de millones del presupuesto provincial (o nacional, el que corresponda) es suficiente para que todos los clubes del país puedan sobrevivir. 


Los clubes con la mejor red de educación y contención, y articulan con la familia y la escuela. Hoy los clubes necesitan que los políticos se saquen el traje, se pongan los cortos y los ayuden a jugar. La gran familia argentina y las nuevas generación estarán agradecidas